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  • Mar 18, 2015

La Evolución

La evolución: Hombres y Mujeres

Tema complejo a día de hoy, cuando por igual mujeres y hombres intentan encontrar un camino que los una. Pero muy lejos de encontrarlo, parecería que cada vez mas encuentran caminos que los alejen hacia direcciones completamente opuestas.

¿Pero cómo se llego a este punto?

En la antigüedad, hombres y mujeres, vivían juntos y trabajaban en armonía… ¿De qué manera?

El hombre arriesgaba su vida cazando para traer comida a su mujer y sus hijos. Les defendía de los animales salvajes y de los enemigos. Desarrolló su capacidad como cazador para poder alcanzar su blanco en movimiento. (De allí que la mayoría de los hombres son incapaces de abrir un armario y encontrar algo que está delante de sus ojos, porque están desarrollados para una visión a largo alcance).

Su éxito como hombre se media por su capacidad para matar y traer el alimento a su familia. (Éxito ¬mundo externo)

Se imaginan al hombre del pasado “analizando las relaciones”, cambiando los pañales o preparando una cena romántica?

La mujer por otra parte también tenía una función muy delimitada. Por sobre todas las cosas era la que aseguraba la evolución de la especie, portadora del bebe y la que aseguraba su cuidado. Detectar cualquier peligro alrededor de la cueva también era su función y desarrollar la capacidad para orientarse en distancias cortas. (De allí que la mayoría de las mujeres solo con abrir el armario, automáticamente encuentran lo que esta delante de sus ojos).

Su éxito se medía por su capacidad para poder cuidar de los niños y detectar y percibir cualquier cambio de conducta en ellos para una evolución saludable de la especie. (Éxito mundo interno).

Se imaginan a la mujer de la antigüedad, directora de una empresa, dejando los niños al cuidado de una guardería comiendo potitos para bebes?

Las cosas eran muy “sencillas”, el hombre era el protector de la familia buscando el sustento y ella era la defensora del hogar. Y ambos valoraban el esfuerzo mutuo en función de un bien común.

En la actualidad las cosas evidentemente son muy diferentes. La unidad familiar como tal ya no depende pura y exclusivamente del hombre. Como tampoco el cuidado del hogar y los hijos depende solamente de la mujer.

Ambos comparten a día de hoy la búsqueda del sustento necesario para el hogar dado que los dos trabajan para conseguirlo, y ambos también comparten el cuidado de la casa y la educación hijos. Y todo por un bien común…

Porque surgen entonces los problemas?

Tanto hombres como mujeres aun cargan en la actualidad con un legado genético que tiene que ver con esta historia. Y aunque intenten “aggiornarse” cada uno por su lado, cuesta tener esta capacidad de empatía hacia el sexo opuesto. Juzgamos al otro en función de nuestras propias estructuras y formas de pensamientos, sin caer en la cuenta que tanto hombres y mujeres tenemos formas de pensar y actuar diferentes. Y maneras de resolver las situaciones de distinta manera.

Los Hombres deben ser valientes y no mostrar signos de debilidad, su éxito esta en el mundo externo. Y no saben conectarse con su mundo interno, con sus sentimientos, con aquello que les preocupa. Simplemente porque no están acostumbrado a ello. Ellos pueden medir, calcular, planificar, establecer una lógica con un orden determinado. Pero cuando tienen problemas con sus sentimientos no saben expresarlo. Y si la mujer le pregunta: “Que sientes por mi?” directamente se bloquean en muchas ocasiones.

Y la mujer por otra parte no entiende como puede un hombre ser tan frio , tan calculador y por momentos ser como una “piedra”, dado que para ella lo mas habitual es conectarse con lo que le pasa interiormente, analizar las situaciones, tener en cuenta sus sentimientos, detectando aquello que puede estar ocurriendo a su alrededor… en definitiva.. ni más ni menos que como en la antigüedad, dedicada a su mundo interno.

O sea que si bien la situación ha cambiado, porque la sociedad también ha cambiado, es probable, que el modus operandi de cada uno, para enfrentar diferentes situaciones o conflictos, continúe siendo como en la antigüedad, respetando la estructura que internamente aun mantienen ambos sexos por separado. Tanto hombres como mujeres actúan de distinta manera porque sencillamente son diferentes. Ni mejores ni peores que el otro, solo diferentes y el respeto en definitiva será sin duda lo mas importante en la relación.

Hay un cuento que describe en cierto modo estas diferencias.

Un caballero de brillante armadura que viaja por la campiña. De repente escucha a una mujer llorar de angustia. En un instante cobra vigor. Apura su caballo y corre hasta el castillo de la dama, donde cae en la trampa de un dragón. El noble caballero saca su espada y mata al dragón. Como resultado de ello, es recibido afectuosamente por la princesa. Cuando se abren las puertas es bien recibido y festejado por la familia de la princesa y la gente del pueblo. Es invitado a vivir en el pueblo y se lo reconoce como un héroe. Él y la princesa se enamoran Un mes después, el noble caballero emprende otro viaje. A su regreso, escucha a su amada princesa que grita pidiendo ayuda. Otro dragón ha atacado el castillo. Cuando llega el caballero, saca su espada para matar al dragón. Antes de blandirla, la princesa le grita desde la torre: “No uses tu espada, usa este lazo corredizo. Funcionara mejor”. Ella le arroja el lazo y le hace señas para darle instrucciones sobre la manera de utilizarlo. Él la sigue en forma vacilante en sus instrucciones. Lo lanza alrededor del cuello del dragón y luego tira con fuerza. El dragón muere y todo el mundo se regocija. Durante la cena de celebración el caballero siente que en realidad no ha hecho nada. De alguna manera, por el hecho de haber usado el lazo y no su espada, no se siente muy digno de la confianza y la admiración de la ciudad. Después del acontecimiento se siente levemente deprimido y olvida pulir su armadura. Un mes mas tarde emprende otro viaje, en el momento de irse con su espada, la princesa le recuerda que tenga cuidado le pide que lleve el lazo. De regreso a casa observa que otro dragón esta atacando el castillo. Esta vez se precipita hacia delante con su espada pero vacila, pensando que quizás tendría que usar el lazo. En ese momento de vacilación, el dragón le echa fuego y le quema el brazo derecho. Confundido, mira hacia arriba y ve a la princesa que le hace señas desde la ventana del castillo: “Usa el veneno. El lazo no funcionará”: Le arroja el veneno, que él vierte en la boca del dragón y este muere. Todos se alegran y celebran, pero el caballero se siente avergonzado. Un mes después emprende otro viaje. En el momento de irse con su espada, la princesa le recuerda que tenga cuidado y que lleve el veneno y el lazo. Él se siente molesto por la sugerencia pero se lo lleva por las dudas. Esta vez en su viaje escucha a una mujer angustiada. En el momento de precipitarse en su ayuda, su depresión desaparece y se siente confiado y vivo. Pero cuando saca la espada para matar al dragón, vacila nuevamente. Se pregunta: “¿Debería usar mi espada, el lazo o el veneno? ¿Qué diría la princesa?” Por un momento se siente confundido. Pero entonces recuerda como se había sentido antes de conocer a la princesa, en aquellos días en que solo llevaba espada. Con un estallido de confianza renovada, se desprende del lazo y el veneno y ataca al dragón con su confiable espada. Mata al dragón y el pueblo de la ciudad se alegra. El caballero de armadura brillante nunca regresó a su princesa. Se quedó en esa nueva aldea y vivió feliz por es resto de sus días. Finalmente se casó, pero solo después de haberse asegurado de que su nueva pareja no sabía nada sobre lazos y venenos.